Antoligia de la zoofilia con un pastor aleman.

A los zoófilos muchas veces se les confunde con los furries en sociedades donde dicha subcultura existe. Los furries son gente con un interés por el arte antropomórfico animal. Sería falso afirmar que todos los furries sienten deseo sexual por los animales. Muchos furries aprecian la compañía de animales y gustan de poseer arte erótico animal-antropomórfico.

Sin embargo, la mayoría no desean extender su interés por los animales hacia el campo de la sexualidad. Existe, no obstante, un reducido grupo de furries que también se consideran zoófilos, que se estima en un 5 por ciento del total[cita requerida] (porcentaje similar al de la población zoófila entre el resto de la gente). Varias formas de fetichismo, como por ejemplo llevar disfraces de animales u otras tendencias, no suelen tener relación directa con la zoofilia.